El Super Ego Del Doc

Después de ocho años Fujimori y Montesinos se ven las caras (Fuente: RPP)


Con un estilo de Doc, terno bien afinado, calva engominada, una corta sonrisa fingida y con dos venias ante los jueces justo antes de sentarse, accedía el ex Asesor Presidencial, Vladimiro Montesinos Torres, al mega juicio que se le sigue al ex presidente Fujimori, llevando en mente estrenar las burlas bien ensayadas para ser expuestas no sólo ante la los jueces, sino también ante la audiencia pública, que angustiosos esperábamos saber la posición que el ex Doc plantearía frente a su ex compañero de gobierno, con el cual cruzó miradas cercanas después de ocho años de separación.

Luego de leer las pautas preliminares por parte del Juez para el proceso del juicio; Vladimiro montesinos, al que llamaré con más frecuencia el ex Doc, inicia su función con dosis de arrogancia, respondiendo a cada pregunta que el Fiscal, José Peláez, le efectuaba. Con severidad en sus respuestas y seguro, según él, de sí mismo, con mucha cuota de ego dominante, el ex Doc se coloca la vestimenta de un individuo pulcro de conocimiento político y militar, explayándose como todo un actor para las cámaras, lo cual creo que fue como una droga para él, ya que como testigo en el proceso de este juicio, se sintió el punto de atención, debido que en su actual juicio que se le sigue se ha desatendido y minimizado dando más énfasis al juicio del “chino”.

Sus miradas constantes con el ex Presidente Fujimori, resaltaba esa la alianza que aún perdura desde aquellos años cuando estos individuos gobernaron al país. La risa sarcástica del ex mandatario reflejaba lo confiado que este se encontraba al escuchar las palabras de su ex subordinado, cuando este trataba de limpiarle y limpiarse de toda mala acción, excluyéndose los dos de todo crimen o mal obrar que hayan cometido durante su mandato.

El ego muy ensalzado del ex Doc, no permitió que este razone cuando respondía a las interrogantes, llegando a tal punto de fogosidad, cuando se sentía acorralado por sus mismas respuestas, le fluía la exasperada idea de embarrar a otros con la pegajosa miel de la corrupción, inculpando directamente a fiscales, ex altos mandos del ejército y entre otros, ya que si eso no resultaba convincente, se acogía al Derecho de silencio, Derecho fue utilizado en exceso por su parte, que más parecía que buscaba un receso para ordenar su guión actoral y así empezar un nuevo round, para seguir excluyendo de toda culpa a su fiel compañero de gobierno, el acusado Fujimori.

Acorde al desarrollo del juicio, el ex Doc reforzaba sus técnicas de respuestas, buscando vociferar una nueva estrategia, una de ellas el de minimizar a sus ex compañeros de su mandato como lo hizo con el ex vicepresidente Máximo San Roman, expresando lo siguiente: “el señor San Roman cuando llegaba conmigo a la casa de Fujimori, se encargaba de cortar el salami y él pasaba el café, ya que el cerebro no le daba para más…”, esta frase lanza como efecto el temor de Montesinos, ya que desea desacreditar cualquier futura declaración no sólo por parte de esta víctima atacada de manera despectiva sino otras más, ya que él aún piensa que sigue encargado de el alto mando, gobernando a las fuerzas armadas, decidiendo que se debe hacer o dejar de hacer; nuevamente incluyo a su ego que en ningún momento lo hizo de lado, mezcla su adrenalina con el sudor que recorre su cabeza brillante, no por lo intelectual, sino por el reflejo del luz; y vuelve al acecho contra otro personaje que se le venga en mente.

Montesinos declaró y seguirá declarando basándose en el mismo sistema, arraigado a su estratégico plan de ser el foco de atención de los receptores, que según él con sus respuestas arrogantes tratará de permear la conciencia de los peruanos, dando a entender que él aún tiene poder, ya que según él, lo ha demostrado en su declaración en calidad de testigo en el juicio de Fujimori. Pero sólo su ambición de imponer su supremacía quedará en emociones expulsadas con palabras, más ya no con hechos, y al que sólo dominará es a él mismo, aunque eso también ya se torna poco creíble porque luego de su show mediático que realizó, ya ni él mismo tiene dominio de su ego y autonomía personal.

Tanta euforia que desató buscando ayuda para su muy allegado amigo Fujimori, se fue por la borda, no sirvió de nada, ya que el Tribunal decidió no hacer válida la declaración del ex Doc, y también han acordado la prohibición de que este vuelva a declarar. No sólo los jueces desaprueban su declaración, ya que mucho analistas coinciden en pronunciar que Montesinos no ayudó absolutamente en nada para una mejoría a favor en el juicio de Fujimori, más al contrario arruió y sentenció el legado que aún poseen entre los dos acusados.

Una vez más Vladimiro Montesinos se ríe de la ley y deja sentenciada su huella con un cinismo frió y arrogante al responder a la pregunta del Fiscal: ¿Quiere usted decir que por razones de Estado, se pueden cometer delitos?, el ex Doc respondió: SÍ.

Entonces pregunto, a raíz de su respuesta como se le considera ¿cínico o psicópata?

En conclusión cada individuo tal vez no lo considere dentro de uno de estos dos conceptos, pero no sólo este individuo se enmarca a ser cínico o psicópata, sino algún nuevo termino ya se le habrá acentuado al igual como él acentuó a base de burla nuevas concepciones a sus jueces.




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