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Balas de lucha en el corazón

Cuantas veces oí en hablar de consecuencia en los salones de la universidad. Muchos profesores pregonando la necesidad de cambios en las estructuras sociales y políticas del país. Oí hablar de la necesidad de líderes que defiendan los ideales de justicia, respeto y libertad. Algunos denunciaban a viva voz las desavenencias de los gobernantes de turno y en claro afán revolucionario incitaban a los alumnos a levantarse en lucha intelectual contra las nefastas decisiones políticas adoptadas por los gobernantes. Otros por su parte, preferían el silencio cómplice, asumiendo que el alumno va a la universidad para aprender y no para reclamar.

Eso recuerdo de aquellos días cuando aún iniciaba mis estudios en la carrera de Ciencias de la Comunicación. Y con especial afecto recuerdo a un profesor en particular, cuyo espíritu aguerrido contagiaba de entusiasmo a cuanto joven le oía cantar enérgicamente himnos revolucionarios que agitaban el corazón, pero que por infortunios de la vida (o más bien de la razón), no calaban hondo en el actuar de los alumnos.

Augusto Córdova, el insigne docente que llenaba de fervor patriótico los claustros universitarios; aquel profesor regordete a quienes muchos lo recordamos por sus airadas cátedras, en las que confluían conocimiento y espíritu, conforme a su convicción revolucionaria; marchaba acompañado de un cartel tristemente elaborado, pero con palabras tan heroicas como sus gallardo paso ante las fuerzas policiales. Efectivamente, era él, aquel 9 de julio de 2008 cuando aún dormitaban los radicales sindicalistas y los periodistas de turno descansaban plácidamente en un local cercano a la plaza de arma; Córdova marchaba airoso con su pancarta que decía: “Alan: Si tus balas no son de Juguete dispárame al corazón”.

Recuerdo que aquel día, la CGTP había convocado a un paro nacional en contra de la gestión del entonces presidente Alan García. La convocatoria, si bien fue masiva, no logró tener la adherencia esperada. Me recuerdo allí sentado frente al concejo municipal, grabando en mi rudimentaria cámara algunas tomas que me sirviesen de partida para un reportaje estudiantil. Grande fue mi sorpresa al ver llegar a lo lejos una pancarta abriéndose paso entre el silencio que imperaba, lanzando silenciosos reclamos audibles para todo aquel que llegaba a presenciar tal acontecimiento. Córdova llegaba con su sigilo mortal haciendo temer a los efectivos policiales, quienes no sabían cómo reaccionar ante tal demostración de arrojo y valentía.

-“Esto es un reclamo contra Alan García por tildar de cobarde al comandante Pérez por negarse a matar salvajemente a los hermanos de Huancavelica” – Habló Córdova.

-“No es comandante es General” – Le corrigió un efectivo policial.
-¡Ay Chucha!, la cagué. Pero igual protesto. – Respondió el docente.

Nunca olvidaré ese momento. Aquel profesor, tan conocedor de realidad nacional, la cagó; pero la cagó de buena manera. Entre el vacío que asolaba la plaza de armas, un hombre solo y consecuente marchaba en contra de un sistema que consideraba injusto. Yo no sé cuánta razón habrá tenido el profesor, lo que sí sé, es que aquel día me dio la mejor cátedra que he tenido en mi formación profesional: “No importa el poder de aquel que nos oprime, no importa los medios que tengamos para enfrentarlo, no importa siquiera si estamos solos. Lo que importa es decir con hidalguía: Aquí estoy, listo para entregar la vida por la libertad de pensar”.

Más tarde se congregaron en la plaza mayor miles de personas gritando al unísono arengas populares, clamando discursos ensayados. Pero estoy seguro que la voz mejor direccionada, aunque por pocos escuchada, fue aquel: Ay chucha la Cagué. Pero igual protesto.

Verónika Rodríguez(verrod)
Miguel Roncal

Cajamarca, política de ficción

El magnánimo despliegue festivo que todos los cierres de campaña política engalana la noble ciudad de Querocotillo (ubicado en los andes cajamarquinos) tuvo lugar el 5 de abril de ese año. El pueblo entero acudía en busca de algún obsequio adulador de parte de los candidatos a la alcaldía, que congregados cada uno en una plazuela del pueblo, ofrecían a diestra y siniestra banquetes espléndidos intentando ganar el voto de sus comensales.

Godofredo Quispe, el candidato mejor posicionado de la comunidad, aquella noche sacrificó dos vacas en busca de satisfacer no solo las aspiraciones políticas, sino también el voraz apetito de sus electores. Aquellos cierres de campaña se habían convertido en una tradición y los pobladores esperaban aquél último festín para dar por sentado su voto.

-¿Por quién votaras esta vez Laurentino?
-Aún no sé. Segismundo Chávez ha matado dos terneros, primero iré a su mitin.
-Si tienes razón, luego vamos al mitin de Godofredo.

Efectivamente, los pobladores menos enterados del quehacer político de la comunidad (que eran la mayoría), definían su voto en función al derroche gastronómico de los candidatos. Y esta vez no sería diferente. Segismundo Chávez había matado dos carneros y una vaca a fin de hacerse con el sillón edil. La competencia estaba reñida.

La música, la comida, y el licor se fusionaron en un estrepitoso jolgorio que terminó a las 5 de la madrugada del día siguiente. Grande fue la sorpresa cuando en medio de la plaza mayor, encontraron los restos exhumados de una mujer. Aquel macabro hallazgo congregó a toda la comunidad y en un silencio mortal dieron cuenta que el cadáver hallado era de la madre de Godofredo Quispe, fallecida hacía ya 7 años. Un pariente la reconoció por la mortaja bordada que a pesar del tiempo se conservaba en buenas condiciones.

Efectivamente, cuando revisaron el nicho de la señora Rosa Tocto en el cementerio general, hallaron la tumba vacía. Godofredo se apersonó a la plaza y junto a simpatizantes partidarios y juntos devolvieron el cadáver a la tumba. Aquella era una advertencia.

Se decía que Segismundo Chávez era un hombre dedicado al ilícito negocio de “la blanca”, como suelen llamar al narcotráfico en algunos lugares del Perú. Y por esa razón, conocidos narcotraficantes de la zona ambicionaban la alcaldía para asegurar sus fechorías sin mayor persecución. Todo indicaba que el trágico episodio de la exhumación había sido perpetrado por simpatizantes de Segismundo.

La policía buscó indicios de los profanadores, pero no hallaron nada. Todo el pueblo sabía que tenía algo que ver con Segismundo, sin embargo no había pruebas, pues él junto a sus allegados estuvieron la noche del crimen reunido en la plazoleta disfrutando del festín. Nadie se atrevió a incriminarlo.

El pueblo estaba consternado, pero a la vez asustado por el fatídico suceso. Todos temían por la vida de Godofredo, ya que en ocasiones anteriores, enfrentamientos políticos de esa naturaleza terminaban en la muerte de un candidato. Los días restantes a la elección transcurrieron en un pacifismo abrumador. Los pobladores temían salir y encontrar el cuerpo de algún candidato tendido en plena calle. Muchos cambiaron su voto a favor de Segismundo, la mayoría por temor a represalias. Godofredo se encerró en su casa, también temeroso, y aquel miedo se intensificó justamente.

El día de las elecciones llegó, las mesas de votación se instalaron sin ningún contratiempo y al promediar las ocho de la noche, los resultados oficiales se dieron a conocer. Segismundo Chávez se había coronado como el implacable vencedor de las elecciones con un 58 por ciento de votos válidos. Mientras que Godofredo Quispe obtuvo un modesto 37 por ciento.

La celebración de los partidarios de Segismundo Chávez no se hizo esperar y a las nueve de la noche el pueblo entero se congregó en el local partidario de su nuevo alcalde. El brío popular alcanzó grandes magnitudes llegando incluso a olvidar el macabro espectáculo que tuvo lugar cuatro días antes en la plaza mayor de Querocotillo. Godofredo Quispe, viajó esa misma noche a Cajamarca. Su vida política terminó en la bella ciudad de Querocotillo.

Verónika Rodríguez(verrod)
Miguel Roncal

Agonía de un fin de semana



Al que madruga, Dios le ayuda”. La alborada ya pasó y a las siete de la mañana el frió… el frió cala los huesos, pero no amilana… no amilana la lluvia de mates que habrá en el coliseo Gran Chimú, la furia… la furia de las tormentosas jugadoras auguraba reencarnar la época de ora del voleibol peruano.

El blanco y negro tiñe las viejas placas de las ligas nacionales que tomara color con un brillo juvenil de las atletas de vallejianas. La nublada Lima recibe a las jóvenes universitarias un fin de semana al mes, cuatro o tres batallas con muerte súbita se destara en el atiborrado plantel de voleibol “Circolo Sportivo Italiano”.

El calor caribeño recae en el juego vallejiano y a la batuta del cubano Rolando Díaz Monteagudo se diseña las estructuras de las armaduras para cada lucha. La fusión de norte y de Caribe da a luz una nueva corriente que desplomó las columnas del equipo victoriano, Alianza Lima, recordado por ser cuna de grandes seleccionadas nacionales.

“Se ganó la batalla, pero no la guerra”. Dos meses escaló en la tabla de posiciones y se conservaba invicto, aunque “Mas vale el diablo por viejo, que por diablo”. La lluvia de misiles esperaba al equipo de la Universidad Cesar Vallejo por parte del Deportivo Géminis (Campeón Nacional), el internacional Deportivo Alianza y el combativo Wanka Juventus.

La deficiencia en talla fue la clave para el triunfo de los clubes capitalinos, el bloque de las jugadoras de talla internacional revertían los ataques trujillanos, el agotamiento, el sudor en las caras de las combatientes, desataron los nervios y descontrolaron el juego norteño.

El ocaso esta cercano, el sol deja de alumbrar, la garra vallejiana deberá jugar mientras el balón este en el aire y hasta que el último rayo de sol de paso a la noche.

Verónika Rodríguez (verrod)
Miguel Roncal

¿Son leyenda? Sobre Pekín y las Olimpíadas

Por: Melina Velásquez



El Nido de Pájaro.- Sede principal de Beijing 2008
Centro de Tenis.- Quiso parecerse a una rosa con los pétalos abiertos.













El día viernes 15 transmitieron en National Geographic (canal 35) vía cable mágico, el proceso de construcción del extraordinario Estadio Nacional de Pekín, el cual tiene por sobrenombre “Nido de Pájaro”. El especial tuvo por título: Grandes construcciones, el Nido de Pájaro de Pekín; y apareció en la pantalla justo cuando había encendido el televisor. Supuse entonces que se trataba de un golpe de suerte, pues justamente estaba interesada sobremanera en saber cómo habían hecho los chinos para hacer realidad semejante monumento.
La licitación que permitiría a una determinada firma de arquitectos elegir el diseño del nuevo estadio, sede de las olimpíadas 2008, fue convocada en el año 2002, y ganada por los arquitectos suizos Herzog y Meuron (famosos por sus brillantes trabajos en proyectos anteriores, tales como el Allianz Arena de Alemania y el Tate Modern de Gran Bretaña). Es así que iniciaron el diseño exterior de dicha megaconstrucción, ayudándose de más de treinta profesionales chinos en diversas áreas de la ingeniería estructural, así como diseñadores expertos en el manejo de software especializado. Se vieron en la necesidad de crear una estructura que sea compatible con las tendencias vanguardistas y al mismo tiempo con lo tradicional de China milenaria. Después de buscar inspiración en diversos objetos utilizados en rituales chinos, eligieron como modelo base la forma ovalada y chata de las vasijas orientales del siglo XIX.
Luego se dispusieron a diseñar la fachada; fue idea de un arquitecto chino el hacer que pareciera un nido, para tal objetivo necesitarían entrecruzar innumerables fibras de acero que recubrirían el esqueleto del estadio. Utilizando avanzados programas de computación y varias maquetas detalladas, pudieron trazar las directrices dentro de las cuales pondrían manos a la obra.
En el 2003, más de treinta mil albañiles chinos ya estaban sentando las bases, literal y figurativamente, del que sería considerado la joya arquitectónica de Pekín. Se tardaron alrededor de tres años en construir el esqueleto, después del cual se venía la fase más crítica, que era el proceso de revestimiento de fibras de acero angulosas. Tuvieron que contratar a 15 mil soldadores en tres turnos diferentes los siete días de la semana para unir los gigantescos tubos hechos de un acero creado especialmente para la ocasión. Después de casi dos años, por fin se había concluido la soldadura, no obstante murieron tres obreros en el proceso porque un mal movimiento les hizo caer de casi cincuenta metros de altura.
A pesar de tres vidas perdidas y el clima implacable que azotaba con tormentas inesperadas, el Bird’s Nest fue inaugurado entre vítores el 8 de Agosto del presente año.


Al finalizar este interesante reportaje especial me quedé anonadada con la magnitud del genio creativo de los humanos, y que combinando la ciencia con la imaginación se puede lograr maravillas sorprendentes.
Impactada por esta espléndida edificación quise saber más sobre el tema, así que me dispuse a navegar en internet buscando información sobre los arquitectos autores de la obra; lo que encontré fue desconcertante.

“El Nido de Pájaro: La pesadilla olímpica de Beijing”, es como se titula el artículo de opinión procedente de una web de arquitectos y periodistas. El contenido del texto que leí (llena de confusión) analizaba no sólo el estadio de Pekín, sino las otras cinco estructuras participantes en las olimpíadas, entre ellas el famoso Cubo de Agua. Con respecto a las áreas aledañas que circunvalan el Nido, el autor señala que “está lleno de plazas fascistas, detalles desagradables, y espacios con nada más que coníferas y árboles delgados y enjutos que no servirán de nada durante el calor de agosto, y es tan inmenso que haría falta reencausar el río Amarillo para mantenerlo verde este próximo agosto”. Sobre el Cubo de Agua, sede de las competiciones pertenecientes a las disciplinas de natación, saltos y nado sincronizado, el autor afirma que “es una especie de empaque de burbujas arquitectónicas (…) Les gusta mostrarlo por la noches, iluminado con luz azul como un baño de burbujas psicodélico, quizá porque con la luz del día se ve corriente e inevitablemente de apariencia plástica. El interior no es nada fuera de lo común”. Al leer todas estas críticas negativas a las instalaciones olímpicas de Pekín, me pareció notar un tono subjetivo, sin embargo lo que encontré más abajo escapaba a toda duda, pues se mostraban imágenes de los demás estadios olímpicos, esta sección fue subtitulada como “Desfile de los feos: otros recintos olímpicos chinos”, y muestra una por una las estructuras simples y anticuadas.

Por increíble que parezca, este periodista afirmaba que “Arquitectónicamente hablando, al menos, los juegos olímpicos de Beijing son un fracaso”. Una postura tan radical implica una argumentación sólida, y este sujeto la tiene, pues visitó personalmente las instalaciones olímpicas.
Ante esto no supe cómo reaccionar, puesto que mi admiración por el Nido y en general por China había sido opacada por los comentarios de este personaje anónimo y sus polémicas declaraciones. Sin embargo, al compartir mi sentir y el conocimiento de dos posturas divergentes con amigos cercanos me llevó a una sola conclusión: La belleza reside en el cristal con que se la mira.

Crónica de seres desconocidos

¿Quiénes son los salvajes?

La noticia del día

Llegó puntual al canal, vestido como se lo exigían. Despierto, pero no entusiasmado, se preparaba para tomar el lugar en el que noche a noche relataba y comentaba las noticias. Tomó un sorbo de agua de la botella que compró camino al set, mientras su mente divagaba intentando recordar si apagó la cafetera antes de salir de casa. Una palmada en el hombro lo despertó. No faltaba mucho para empezar. Pero algo no era como siempre, algo era diferente. Diferente de lo habitual; de los accidentes de tránsito, de los escándalos de los artistas de televisa, de uno que otro comentario del Presidente Calderón. Se trataba de una noticia que daba ya la vuelta al mundo: una tribu había sido descubierta en la selva amazónica, y al parecer jamás tuvieron contacto con la “civilización”.

-Vea lo que descubrieron en la Amazonía de Brasil, cerca de la frontera con Perú –decía Carlos Loret de Mola mientras anunciaba las imágenes publicadas por la organización Survival International, intentando transmitir a la audiencia la admiración y sorpresa que él mismo sentía.

30 de mayo del 2008 PRIMERO NOTICIAS- TELEVISA, Loret exponía impresionado el hallazgo, intentando vislumbrar como en pleno siglo XXI aún existen humanos en la “Edad de Piedra”. No es ficción, ni la fantasía de algún escritor; miles de personas en el globo quedaron pasmadas con el descubrimiento. La Fundación Nacional del Indio de Brasil (FUNAI), fue la ejecutora de la expedición que sobrevoló la zona. En las imágenes se puede apreciar un grupo de aproximadamente 10 indios, vestidos con taparrabos y armados con lanzas y flechas, mirando al cielo en posición de ataque contra el aparato volador.

Nos están atacando

-¡Jamás habían tenido contacto con la civilización! –continuó, enfatizando esta frase con un tono de voz más alto- Las fotografías aéreas captadas hace poco menos de un mes, muestran a los integrantes de esta tribu, en una actitud defensiva… porque son tomadas desde un helicóptero, es decir ellos dijeron… ¿qué es esto?, nos están atacando…

Según los datos de Survival International, la mitad de las más de 100 tribus aisladas en el mundo, se encuentran entre Brasil o Perú. Estas comunidades se ven obligadas a trasladarse de un territorio a otro debido a la explotación de madera que se realiza en aquellas regiones. La tala ilegal es su peor enemigo, un delito grave contra la protección de los recursos de la Amazonía y contra la vida de los que habitan en ella, tanto personas como animales.

-Ellos no saben de fronteras ni de tarjetas de identidad o pasaporte, simplemente se mueven en medio de la selva. Ni quien les diga alto ¿no? –manifestaba irónico el conductor de PRIMERO NOTICIAS, refiriéndose al traslado de los indígenas de un país a otro.

El debate

¡Boom! Explotó el debate. La web inundada de comentarios y opiniones acerca de la situación de estos nativos cazadores recolectores. ¿Será justo que vivan aislados de lo que todos conocemos como “civilización”, de la modernidad, de la tecnología, de la Internet, de los chocolates M&M, los Mc Donald’s y Disney? ¿Será adecuado intentar comunicarlos al resto del mundo, “abrirles los ojos” como numerosos personajes sugieren, y darles la oportunidad de elegir si insertarse a la locura de vida que muchos de nosotros ya sabemos al dedillo y que ellos ignoran por completo? ¿O dejarlos existir como hasta ahora lo han hecho es la mejor salida a este dilema? La verdad es que el tema no es sencillo.

Lo que sí no se debe discutir en absoluto es el daño que la tala ilegal de árboles y la búsqueda de “tesoros brillantes” en la zona, les está haciendo a estos individuos. No sólo por la destrucción de su hábitat, sino por el peligro que constituye el contacto directo con alguno de nosotros. La transmisión de cualquiera de nuestras enfermedades, hasta las más simples, pueden ser mortales e incluso liquidar a la comunidad entera.

Se debe considerar que estas minorías étnicas suelen mostrar más sabiduría que las grandes sociedades. Utilizan los recursos de forma sostenible, justo lo necesario, sin devastar el medio ambiente. No cazan sino es para alimentarse y aprovechan cada parte de la presa, dándole utilidades distintas. Conocen la tierra, y los productos que ella ofrece, especialmente los medicinales. Cada integrante de la tribu tiene una función, y todo es compartido. Ellos no conocen de atentados por fanatismos religiosos, ni conflictos armados por petróleo, ni guerras con armas biológicas o bombas atómicas. ¿Deberían estar al tanto de ello acaso? Sería apropiado preguntarnos en este punto ¿quiénes son los salvajes?

Sería una equivocación muy grande juzgar su cultura a partir de la nuestra; peor aún, pensar que son inferiores, sólo porque sus conocimientos son distintos a los nuestros. Tal vez, ellos sean más felices que cualquier habitante de un país del llamado “Primer Mundo”, y eso ya es decir bastante; porque finalmente, ¿“ser feliz” no es lo que cada ser humano común y corriente busca en su existencia? ¿No es acaso lo que busca usted, nosotras o hasta Carlos Loret de Mola?
Para terminar nos gustaría agregar que tenemos la sincera convicción que ni a este conductor de PRIMERO NOTICIAS, ni a usted, les gustarían que los estén filmando o fotografiando en el quehacer de sus días. Respetemos su intimidad. Tomemos en cuenta que ellos no forman parte de la farándula ni de un reality show. Creemos también que este último concepto sería bastante absurdo para los protagonistas de estas líneas.
Por: Meztli Bazán Briceño / Claudia Inglessi León

Crónica de un macabro mal





El Modus Operandi


-¿Has pensado en mí?
-Sí. Todo el tiempo –escribe la jovencita-. ¿Y tú?
-¿Yo? Yo no paro de imaginarte; pero…
-¿Pero?... ¿Pero, qué? –pregunta preocupada-. ¿Pasa algo?
-No, nada. Es sólo que necesito verte. ¿Has pensado en lo que te propuse bebé?
-Sí; y nada de bebé. ¿Una bebé no iría a verte o sí? –digita aún con preocupación y duda, pretendiendo parecer arriesgada- Mis padres salen en tres cuartos de hora. Dame ese tiempo para cambiarme.
-Ojalá pudiera estar allí.
-¡Hey! Nada de travesuras –añade la menor-. Entonces, en aquel lugar que me sugeriste… ¿verdad?
-Te espero con ansias linda.



Los dedos no dejan de presionar las teclas del ordenador, la imaginación no se detiene y la perversión tampoco. Sentado en la cabina de siempre, él siente aquel placer que buscaba encontrar a través del espacio cibernético que lo separa físicamente de la dulce jovencita. Ella, comienza a tener sensaciones extrañas, la seducción extasía su ser, sus cambios hormonales están presentes y no duda en corresponder a la insinuación. No atiende al sentido del peligro, al miedo; después de todo no deja de ser una inocente niña a punto de conocer una cruda realidad. El adulto tentador no se detiene hasta lograr su ideal, el encuentro corporal con su víctima.

En el 2008, esta escena no deja de repetirse. Según la Defensoría del Pueblo, 13 menores de edad son víctimas de abuso sexual cada día en algún lugar de nuestro país; y aunque la mayoría de casos que se registran acontecen en el núcleo familiar, también existe una gran cantidad de estos inocentes agraviados que son captados a través de la red por adultos inescrupulosos, que no buscan más que satisfacer sus desvíos sexuales.
El Internet, es una herramienta que como muchas otras invenciones humanas, puede ser utilizada con fines protervos. Al igual que muchos diarios “chicha” que rozan con lo pornográfico, el ciberespacio ha sido cómplice de cuantiosos delitos de abuso sexual, no sólo como medio para encontrar víctimas, sino también como incitador de los bajos instintos de muchos de los enfermos psicosociales. En marzo de este año, el caso de Josafat Vargas Vitorino, escandalizó a la nación.




Perversión Fatal






La pequeña Astrid no había asistido a clases en la mañana, por lo que cerca de las 4:00 de la tarde decidió ir a pedir prestado el cuaderno a una de sus compañeras de estudios. Para suerte suya, en el mismo condominio vivía una de ellas, así que no vaciló en ir a tocar su puerta. Estando allí, nadie le abría. Pero ya alguien se había percatado de su presencia y la observaba acechante.

-Hola pequeña. ¿Buscas a alguien?
-Buenas tardes. Sí, una compañera de escuela.
-Bueno, según sé, todos salieron; pero regresaran pronto. Si deseas puedes esperar en mi casa.

Astrid, sólo tenía 9 años de edad. Aquella tarde, no volvió a salir de la casa de Josafat. Él luego de abusar sexualmente de ella, la estranguló y ocultó su cuerpo en un maletín.
Al siguiente día, en La Victoria, algunos desconcertados policías de la Comisaría Apolo, no sabían si tomar en serio las palabras de un agitado hombre, que hizo su aparición al promediar las 7:30 de la mañana.

-Debe estar borracho –comentó para sí un oficial.
-¡Violé a una niña! –dijo nervioso y exaltado el sombrío personaje-. ¡La he matado y tengo su cuerpo en mi casa! No sé qué me ocurrió, perdí el control. Fue el demonio, yo no quise matarla.

En la actualidad la pornografía infantil constituye el 60% de delitos de Internet, y el hecho antes mencionado no se hace ajeno. Los videos de pedofilia, videos pornográficos, los juegos en red y demás material virtual ayudaron a desarrollar el perfil psicopático que presenta el homicida. Los psiquiatras ocupados en el caso, pudieron diagnosticar visos de crueldad, de cinismo, de frialdad y fobia social. Al no desarrollar habilidades ni conductas interpersonales, Josafat Vargas, abrigó reacciones agresivas y enajenación al sentimiento de culpa, lo que significa que no posee una escala de valores morales, por lo que no tiene remordimientos ni escrúpulos, aunque ello no le impide discernir entre el bien y el mal.

Un cuadro psiquiátrico parecido, fue el de Samuel Frías Sánchez, asesino y violador de una niña de 8 años de edad. Alenda, se encontraba sola e indefensa dentro su hogar. El victimario sabía que la madre había salido y aprovechando su relación amical con la pequeña, ingresó al departamento, llevando consigo una bolsa de ‘chizitos’. Sujetó a la niña de sus cabellos y luego la atacó con crueldad.

-La presión de hacer algo prohibido fue demasiado fuerte como para resistirme –expresaba con frialdad mientras detallada su atroz delito-. La violé porque no pude controlarme más.

Es escalofriante descubrir como actos tan repugnantes no reciben las penas que realmente se merecen.



¿Y qué celebran?






Increíblemente, el 24 de junio se celebró el día del pedófilo. En Holanda existen asociaciones que reclaman la legalización de la pedofilia. Se considera que en esta conducta sexual, se cuenta con la aprobación del menor e inciden en distinguir que una cosa son las relaciones sexuales entre niños y adultos en las que prima el cuidado; y otra diferente, es en la que se abusa de ellos. Sin embargo, ¿Cómo pueden los niños discernir realmente lo que se les propone? Ellos aún no tienen facultades adecuadas como para tomar decisiones entre lo correcto y lo incorrecto para sí mismos; además, seamos conscientes, el niño objeto de la relación sexual generalmente – por no decir siempre- desarrolla un trauma y quién sabe, a largo plazo podría convertirse en un futuro violador o tener las mismas desviaciones que su abusador.

En los siguientes meses, se presentaron más casos, algunos menos siniestros que los antepuestos. En la región de Ayacucho, en Huanta, el sacerdote Fermín Lozano Noa, abusó de una menor de 13 años y luego se dio a la fuga, abandonando la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, donde oficiaba regularmente los ritos católicos.
En la última semana, para ser más exactos, el día viernes 11 de julio, se registró en Cercado de Lima la denuncia contra un profesor de arte que es acusado de haber tocado indebidamente a 6 niñas. Éstas declararon que el docente las sentaba en sus piernas y mientras manoseaba sus partes íntimas les preguntaba cosas extrañas y vergonzosas.




Hasta en las películas





Esta macabra realidad nos persigue. Dejar que los niños crucen la calle o que vayan al parque no es seguro. Fuera del colegio o a través de un computador, estas bestias los esperan, y no van a parar; menos aún cuando tanto se les alienta. Como dice una muy creativa canción de un conocido grupo de folk rock peruano:

“…Yo te espero, no me ves, pero te esperoTus pasos estoy siguiendoColegiala de mi amorNo soporto el temblor de mis rodillas¡eres tú! mi pesadilla, colegiala de mi amoryo sé que esto esta mal, pero el placer de hacerlome tiende una red de la que no me sueltoel diario en mi mente inyecta el venenono me puedo contenersi mi madre supiera de mi doble vidase mete más trago y revienta de irasi mi padre estuviera entendería¡que soy igualito a el…”
(La Sarita)
La rehabilitación es una utopía. Es nuestra opinión sincera, que además comparten muchos especialistas. Las estadísticas señalan que cuando se habla de abuso sexual a menores, la tasa de reincidencia alcanza al 70%; esto evidencia la falta de efectividad de los tratamientos psicológicos. Es por tal razón que se proponen soluciones como mayor severidad en las penas y su aplicación, aspecto que corresponde al Poder Legislativo y Judicial. El Estado debe velar por la seguridad y protección de los niños, no sólo restringiendo o limitando el accionar de estos enfermos psicosociales, sino también de los medios de comunicación que incitan su perversión.

Algunos cineastas también han querido pronunciarse al respecto. La película Niña Mala (‘Hard Candy’ 2005), plantea de forma no muy sutil, una alternativa bastante polémica: la castración. Este galardonado filme, que no deben perderse los amantes de aquellas sensaciones extrañas y a veces torturantes, narra lo que muchos considerarían la “pesadilla de los pedófilos”.


Una buena opción


Se debería reflexionar muy en serio acerca de la “castración química”. Podría ser la una buena opción. Esta consiste en inyectar cada seis meses Depo Provera (hormona femenina) a los sujetos que tengas psicopatías que los hagan propensos a cometer crímenes sexuales. La ampolla causa tres efectos (temporales): disminuye la intensidad y frecuencia de los pensamientos eróticos (impulsos sexuales), impide la irrigación de sangre al pene -lo cual no permite la erección- e imposibilita la obtención del orgasmo a través de la eyaculación.

El éxito de esta práctica se ha hecho notorio en Estados Unidos y Francia, países donde ya se ha podido comprobar la mengua de los casos de reincidencia de abuso sexual. Así que como referimos anteriormente, no estaría de más meditar y formular proyectos de ley que incluyan a la castración química en la aplicación de la justicia contra estos sujetos, más como un mecanismo de control que como uno de rehabilitación.






Por: Bazán Meztli / Inglessi Claudia

JOVEN, JOVEN, SIRVASE UN JUGO ESPECIAL

Trujillo es una ciudad que encierra en sus fronteras cultura, tradición, criollismo, amistad. Futuro que muchos no saben apreciar por seleccionar solamente un Trujillo de importancia comercial y superficialmente turística. Si a Trujillo lo miramos con la lupa de la perspicacia encontraremos en ella infinidad de riquezas populares, de experiencias transcendentales de la gente común y corriente, que después de todo no tendría nada de común y corriente.

Cuentos de las abuelas que fueron transmitiéndose de generación en generación por vía oral han pasado al olvido. Basta con visitar un rato el navegador de google, e insospechadamente damos por cierto a la mayoría de datos allí encontrados. Pero caminar más despacio en la ciudad nos hará disfrutar aquellos cuentos propios de creencias, de la sabiduría e imaginación proveniente de personas que tienen en sus conceptos más que sus propias vivencias.

La transmisión de las creencias regionales, se han convertido en temas diversos; las generaciones, encuentran en las calles, en las plazas, en los mercados más concurridos de la ciudad, una miscelánea de experiencias propias, totalmente personal. El ir y venir de la gente, hacen de esos lugares un contexto con significancia urbana para rescatar.

Uno de estos lugares del que me refiero es el poco anónimo Mercado Central. Aquí se concentra uno de los más vastos grupos de signos y códigos creados e impuestos por la gente del lugar, especialmente por las señoritas y señoras de los jugos especiales y no tan especiales que encontramos allí.

Su vestimenta común, es un mandil blanco y a veces no tan blanco sobre sus habituales faldas o jeans, y una pañoleta cuidadosamente limpia y arreglada en la cabeza, sujetada de pequeños ganchillos negros, para evitar que se caiga, de esta manera protegen la higiene de sus puestos y cuidan su imagen. El rostro de algunas de estas mujeres religiosamente puntuales en el mercado cada mañana, lucen pálidas o poco arregladas, será a causa del cansancio o preocupaciones ajenas a la venta en el puesto de mercado. Otros rostros lucen juveniles, llenos de vitalidad por el sutil maquillaje que muy temprano, antes de salir de casa se aplican un labial rosa talvez, cual sea, pero casi siempre lucen amigables, sonrientes y dispuestas a dar cualquier halago para acercarse a su puesto de desayunos al paso, con las repisas repletas de botellas de aguas, de gaseosas, y alcanzé a notar provocadoras botellas de algarrobina y miel, y quien sabe cuántos otros menjunjes más para dar sabor al desayuno especial, a tu desayuno que siempre tienen para ofrecerte.

Hasta allí llegan desde jóvenes hambrientos, hasta curiosos, por la atención de éstas mujeres, pues el trato que reciben los visitantes y caseritos es para que se sientan como unas verdaderas reinas y reyes. A las gorditas a como de lugar las hacen sentir delgadas, en forma; a las poco agraciadas o agraciados, unas verdaderas modelos de TV y sin importar que avanzados de edad luzcan, a todos llaman: “joven”, “joven”, “joven”, aquí te doy con yapa haciendo un ademán con los ojos, con la boca, con las manos, para llamar su atención.

Si pasaron por ahí para cortar el camino de llegada a otro puesto de venta, y si son de las personas que no tienen la nariz respingada, alerta sólo a los aromas de comidas de restaurantes exclusivos; siempre terminarán sentándose en las bancas de patas altas y redondas de estos puestos, para llevarse a la boca un jugo de frutas o un sándwichs; y mientras estén sentados ahí podrán deleitar sus oídos con las preocupaciones cotidianas de éstas mujeres: que si las hijas habrán ido al colegio, que dejaron al pequeño de la casa con la abuela, que la cuenta de la luz subió este mes, que el papá está enfermo, o que la novela está más interesante que nunca; a veces son buenas o malas noticias. Pero ellas siempre te sonríen.

Así transcurre la mañana para ellas, con expectativas de que cada día será diferente, que al final de un día más el dolor de los talones y la cintura por todo el rato que estuvieron de pie, se irá y estarán de nuevo vitales para el siguiente día y aunque así no sea, tratarán de sentirse vitales; conviviendo con la competencia y con las amigas a la vez. Compartiendo sus necesidades y logros que muchos no notarán jamás.

En este lugar siempre habrá mucho que mirar, que observar, y definitivamente nuestras nuevas tradiciones y costumbres se estarán perpetuando ya no con los mitos sino con el trabajo, dedicación, lucha y anécdotas de estas mujeres. Darnos una vueltita por el lugar tal vez resulte reconfortante, no sólo por el ponche que servirán, sino también por las muestras de optimismo que contagian.


Pinedo Amacifuen Dulhy Capulhy

Quiruvilca: ¿Diente de Plata?

FUENTE: Fanny Selene Leyva Curi


El frío incomparable, la lluvia, el fuerte viento, el granizo, las pequeñas casas de adobe con techos de paja, todo aún sigue allí.

Las humildes construcciones parecían derrumbarse por los fuertes vientos, y el frío parecía calar hasta el fondo de cada choza.

La plaza yacía desierta, daba la apariencia de un pueblo muy triste y casi sin vida. Las calles lucían sucias, con cerdos alborotados, tratando de ganar una porción de basura para tragar. Los perros hambrientos y delgaduchos, también participaban del gran banquete.

Los niños y niñas permanecían en sus casas realizando labores encomendadas por sus madres, quienes a su vez solían preparar aquellos ricos manjares que sólo ellas saben hacer, aquellos panes de yema y bizcochos chancay, alimentos de dioses. Los señores de casa permanecían también en lo suyo, desde muy temprano se internaban en las minas, tratando de extraer las riquezas de las entrañas de su querido pueblo.
Todo para ellos era normal, hasta que llegado algún tiempo dieron cuenta que no todo era color de rosa. Sus niños empezaron a enfermar, la pobreza cada día se hizo más crónica, trayendo como consecuencia un caos dentro del pueblo.

Vieron pues, que había otro mundo fuera del suyo, un mundo mucho mayor que exigía más esfuerzo y preparación. Y que además de ello les prometía un mañana mejor.
En la década de los 70, muchas de estas familias decidieron partir de su natal Quiruvilca en busca de un futuro mejor, ya no para ellos sino para sus generaciones.
Así pues, decidieron romper con las barreras geográficas, pero no sólo con esas, también culturales.

Pero sin importarles nada, tan sólo el futuro de sus niños y niñas emprendieron esta aventura, aventura que pudo terminar en fatalidad. Así pues, dejaron su tierra natal y llegaron a Trujillo, a formar parte de la ya larga lista de Asentamientos Humanos, de la pobreza, de la marginalidad.

Sin más preámbulos, levantaron las primeras vigas de sus casas. Todos lucían felices y muy animosos, esperanzados. Pero, poco a poco dieron cuenta que ese sueño del futuro mejor se iba derrumbado ante sus ojos y ellos nada podían hacer. Aquellas esperanzas se tornaron difusas al comprobar que nada de lo que ellos esperaban y habían imaginado era cierto.

Sin embargo no todos corrieron con la misma suerte, un gran número de ellos se dedicó al comercio y otros tantos a estudiar en algún instituto o alguna universidad.

No cabe duda que tuvieron que ser muy perseverantes y lidiar con muchas cosas, dentro de ellas el racismo por su cultura, por sus gustos, por su pensamiento, por sus costumbres. Pero al fin y al cabo lo lograron, ahora son gente de provecho.
Lo lamentable es que de su natal Quiruvilca queda ya muy poco.

Al visitar a DIENTE DE PLATA uno puede escuchar a los cerros gemir y clamar ayuda, o algunas veces puedes oírlos conversar, y muy altaneros ellos dicen que podrán quitarle todo cuanto tengan en sus entrañas, pero que el pueblo morirá, sólo y cuando se le olvide.

50 Y 20: AMOR POR UN REAL

http://www.agenciaperu.com
Raúl Diez Canseco Terry , heredero de dos apellidos de buen renombre, y una respetable carrera política como militante, dirigente, diputado, candidato a la alcaldía de Lima y la presidencia de la República por Acción Popular ,Ministro de Industria, posteriormente de Comercio Exterior y Turismo, y por ultimo ex vicepresidente del Perú; decidió dejar todo atrás por el amor de Luciana de la fuente, una guapa joven de 26 años de edad, que trabajaba como asesora del gerente general de Prompex, un organismo público que depende del despacho del entonces ministro.
Tal romance le costo perder su puesto de trabajo como vicepresidente del Perú, su prestigio y la confianza que muchos peruanos depositaron en él. Todo un escándalo que se agravó más cuando salió a la luz de la opinión pública, que dicha jovencita, había sido la novia de su propio hijo.
Así Raúl Diez Canseco y Luciana de la Fuente lograron convertirse en la comidilla de todos los medios de comunicación, y cada vez que el ex Vicepresidente de la Republica se presentaba ante la prensa por algún proyecto del gobierno, estos no dudaban en acosarlo con preguntas sobre la relación sentimental que mantenía con la joven.
Como era de esperase Diez Canseco desmentía toda acusación, culpando a los medios de comunicación por inmiscuirse en su vida privada con imputaciones falsas.
Pero no se puede ocultar el sol con un dedo. A pesar de que estos desmentían toda vinculación amorosa, fueron captados por las cámaras indiscretas de algunos periodistas llamados "paparazzi", quienes descubrieron a un veraniego Diez Canseco, en sandalias y con el torso desnudo, disfrutando de las playas de Miami Beach en compañía de una bella mujer, que no era otra que la ya célebre Luciana de la Fuente. Las fotos fueron publicadas en todos los diarios locales como prueba del romance negado entre el funcionario de 55 años, y la joven, de 26 años.
Pero hubo más, se descubrió que Raúl Diez Canseco también habría beneficiado, a Germán de la Fuente, su potencial suegro al haber impulsado la dación del Decreto Supremo 047, el cual exoneraba del pago de impuestos a los restaurantes ubicados en la zona internacional de los aeropuertos del país uno de los cuales pertenecía al padre de Luciana.
Al ver que no podían seguir con el engaño Diez Canseco renunció mediante un documento a su puesto como vicepresidente del Perú, del mismo modo Luciana dejó la asesoría de la gerencia general de Prompex y juntos emprendieron un largo viaje lejos de las asecho de las cámaras.
Pero, como se sabe no todas las historias de amor tiene un final feliz, como en los cuentos de hadas, ni un final trágico como Romeo y Julieta, lo que vivieron estos dos locos amantes fue de la vida real y como todo llega a cansar o mejor dicho todo tiene su final, se separaron cada quien por su lado terminando con esta historia de amor que les causó muchas penas, fracasos y errores.
Lo que le quedo a nuestro protagonista soñador, que vivió la vida de un adolescente, fue despertar del sueño y volver a la realidad y pidió disculpas públicamente a su familia y a todo el pueblo peruano por todo el daño causado,
Finalmente, después de cuatro años, y de una supuesta separación el amor triunfó entre el ex vicepresidente Raúl Diez Canseco y la joven Luciana de la Fuente, quienes el pasado 31 de julio decidieron formalizar su unión a través de un enlace civil en
Miami. La boda se realizó en Miami y fue el pequeño hijo de ambos, Ignacio, quien hizo las veces de pajecito.
Tal parece que atrás quedó aquel 2004 cuando ambos protagonizaron un escándalo poniendo en jaque la gobernabilidad del país.

Publicado por: Erika Lizarraga, Belissa Mixan y Galois Reyes

La Ultima Carta de "El Doc"




En las últimas horas de la madrugada del 30 de Junio, le fue interrumpido el sueño, al ex asesor de inteligencia, Vladimiro Lenin Montesinos Torres. Personal del INPE se trasladó a la base militar para preparar a Montesinos, colocándole un chaleco antibalas, acompañado de un traje oscuro y una corbata azul con aplicaciones celestes y proporcionándole además a su alrededor la presencia de francotiradores. La hora de la partida llegó, Montesinos era trasladado desde la Base Naval del Callao a la sede de la Diroes.El reloj marcó las 9:42 y el reencuentro se dio entre ex asesor y asesorado. Vladimiro hizo su aparición saludado a Fujimori, con respeto y sumisión mediante una venia al momento de ingresar a la sala de audiencia, como un símbolo de su eterna complicidad. De pronto la sala se vio iluminada por flashes de las cámaras de los periodistas de todo el mundo.El ambiente era de tensión e incertidumbre, habría que responder a las interrogantes, que se aproximaban. Las opciones no eran muchas, o actuaban a favor del acusado guardando silencio o defendiéndolo, o se convertía en testigo de cargo ratificando aquellas declaraciones publicadas en las que lo llamó cobarde y le increpó su falta de hombría para asumir las consecuencias de sus actos.La hora del juicio empezó, “soy oficial de inteligencia inactivo, y “fui subordinado del presidente Alberto”, fueron las etiquetas con la que se identificó, “el Doc”.Pregunta tras preguntas corrían y Montesinos arrancó la jornada sacando ventaja del débil interrogativo del fiscal José Peláez Bardales, quién se mostró confuso por la agresividad y altanería de su interlocutor.

Vladimiro haciendo galantería, se lució con reflejos rápidos y una memoria excepcional. Se mostró ante el público como una persona versada, como un analista de gran capacidad, pero lo que no pudo manejar en el transcurso del juicio, fue evitar mostrar un ligero temblor en su mano derecha, lo que confirmaría, la versión de que sufre un incipiente mal de Parkirson.Fujimori, quién se encontraba a escasos metros, con cuaderno verde en mano y chino de risa, escribía las interminables frases con las que “el Doc” elogió su gestión.Mientras al otro lado del vidrio que separa la sala de audiencias, se hallaban los familiares de las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos que perdían las pocas esperanzas que tenían al escuchar la verdad de labios del ex hombre fuerte del SIN, quién lo único que hacía era rebatir las preguntas del fiscal Peláez, lo cual obligó al Tribunal Supremo la llamada de atención hasta en siete oportunidades.Tranquilos y serenos lucían Kenyi, Sachi y Keiko Fujimori, pues ésta vez el show del testigo de turno, daba a entenderla teoría de inocencia que el acusado Ingeniero Fujimori, sostiene.Mientras Montesinos defendió a Fujimori, éste ultimo miraba con atención, guiñaba el ojo, sonreía y asentía con la cabeza, más despierto que en audiencias anteriores.” El Señor presidente no tiene ninguna responsabilidad en los hechos materia de este proceso”, defendía a su ex socio una y otra vez.Montesinos se negó a hablar de temas claves, de la lucha antiterrorista y sus funciones en el SIN, era mas que evidente que cada una de las respuestas estaba prevista para defender a su socio y cómplice, “el Doc” no quiso hablar de las Tareas que Fujimori le encargó como abogado en 1990, momentos por el cual el ex presidente se hallaba envuelto en un juicio por evasión tributaria.
Guardó silencio cuando le preguntaron sobre su sueldo como asesor presidencial y de alta dirección del SIN, Montesinos se amparó en el supuesto secreto de Estado o en el secreto profesional en relación abogado- cliente, con un tono desafiante, el ex asesor marcó su territorio y límite hasta donde iba a llegar.Montesinos en cada tema que le toca responder intenta desprestigiar a los que le acusan. El primer dardo lo lanzó al analista del SIN, Francisco Loayza Galván. Afirmó que el sociólogo era su enemigo, y que por tanto él jamás le presentó a Fujimori. El siguiente lo recibió el Fiscal Supremo, Avelino Guillén, al que acusó abiertamente de haber archivado irregularmente el 02 de Abril de 1992, una investigación por un caso de espionaje telefónico.

Uno doble le cayó al ex vicepresidente Máximo San Román, de quién se mofó, aludiendo que su única función era servirle el café a Fujimori. Pero él que tampoco se salvó fue el fiscal, porque cuando interrogaron a Vladimiro por la defensa de narcotraficantes en el pasado, Vladimiro, se ensañó con el hermano de José Peláez, el fiscal de turno. “Su hermano Edmundo Peláez (actual presidente del Consejo Nacional de Magistratura), defendió al narcotraficante Boris Foguel, ganándose así una llamada de atención por parte del Tribunal por hablar de temas ajenos al proceso.

El ex asesor aceptó que bajo el concepto de Defensa de Estado se pueden cometer delitos, como en el caso de la lucha contra Sendero Luminoso y el MRTA.

Llegada las 11:00 hubo un receso técnico pedido por el Ministerio Público, muy bien aprovechados por el ex asesor y por el ex presidente, que a pesar de las circunstancias reflejaban aún tener el poder como en aquellos tiempos, donde hacían y deshacían a su capricho.

Después Montesinos sorprende a todos con la siguiente frase: “No voy a contestar ninguna otra pregunta “, sellando así el término de su interrogación. A las 14:12 fue llevado a la Base Naval del Callao, en un helicóptero policial donde cumple reclusión.

Vladimiro no tiene más alternativas que, recurrir a una vieja amistad, pues tiene muy presente que, si incrimina a Alberto Fujimori, terminará incrimándose él mismo por los delitos de derechos humanos y que por tanto no se librará de muchos años de condena.

Lo Que En pocos Instantes Puedes Descubrir: Ambulantes, Mendigos y Asaltos Marcan Nuestra Existencia.


LOS INSTANTES DE UNA TÉTRICA REALIDAD
karen solis
Indiferencia: niños que trabajany piden limosna
en plena plaza mayor de Trujillo


Joven y heroica Trujillo, capital de la cultura, cuidad de la eterna primavera, cuidad de tradiciones: son algunas de las características que se le otorgan y enmarcan a nuestra bella cuidad. Por ello decidí dar una vueltita por el centro histórico, no seria un simple paseo, iba con un propósito en mente: comprobar este pequeño mundo de cultura y tradición.
Eran aproximadamente las 6 de la tarde, el cielo estaba nublado, nada tenia de un clima primaveral, lo que obligo a ponerme una chaqueta y me dirigí hacia la plaza mayor, el lugar perfecto para reflexionar y examinar de nuestra realidad, ya que el centro de una ciudad refleja su interior.
Tomé asiento en una de sus bancas, al poco tiempo me di cuenta que la plaza de mayor de Trujillo es una especie de mezcla en donde se funden nuestras más preciadas tradiciones: el desfile dominical, el corpus christi, las gitanas que leen las manos, los lustrabotas, los niños mendigos, ambulantes. Todo un mix de personalidades que encierran sus propias historias, desde las más increíbles hasta las más tristes, que serían capaces de inspirar hasta a un novato director de cine, y aseguro que ganaría un oscar a la mejor historia dramática.
Me atrajo la atención un niño que se acercó a pedir unos centavos, empezaba a vivir la tétrica realidad, era tan pequeño, no pasaba de los 5 años, su rostro sucio y sus ojitos negros reflejaban una profunda tristeza y melancolía.
Debería estar en su casa con su madre o jugando con sus amiguitos, pero él no puede darse semejante lujo.
¿Cómo te llamas? Le pregunté
-Juan
Hola Juan, ¿tienes familia? ¿Porque trabajas? Extrañado por mis preguntas me respondió temeroso.
-Si tengo mi mamá, esta por ahí vendiendo dulces, yo la ayudo para tener más plata y nos alcance para comer.
¿Y vas al colegio?
No, pero quisiera pero mi mamá dice que no tiene plata para eso.
Se fue corriendo al ver a su madre acercarse.
Él, es uno de los 18 mil niños en extrema pobreza que existen en nuestra cuidad sin la posibilidad de ir al colegio y formarse sobre una base de valores y cultura. ¿Que futuro le espera? Ser miembro de esas bandas que aterrorizan a la ciudad, ser un obrero más explotado por las grandes agroindustriales que abundan en Trujillo, seguir en la mendicidad. ¿Que más encierra nuestra cuidad de la cultura?
Al otro lado de la plaza, las luces de la catedral se encendieron, le dan una maravillosa vista que deslumbra a cualquier poblador. Los feligreses se dirigen a misa después de escuchar el sonido de las majestuosas campanas que anuncian el inicio de la misa. Pero algo muy peculiar se encuentra a las afueras de la catedral: los mendigos. Parecen formar parte de los adornos de la entrada, unos son loquitos, otros con harapos sucios, otros piden ayuda; sus voces de clemencia parecen no ser escuchadas por la mayoría de los feligreses que pasan de frente como si los mendigos no existieran. Cada vez aparecen más mendigos en nuestras calles, debido a la difícil situación económica en nuestro país en el que las tazas de pobreza se redujeron en 5.2 puntos porcentuales, ya que pasó de 44.5% a 39.3% (según el INEI), sin embargo, no es más que pura ilusión, ya que las malas condiciones de vida persiste y también la falta de empleo y oportunidades.

Aún seguía sentada, el cielo ya había oscurecido por completo; me percaté que una señora muy sigilosa me dijo:
-no quieres mazamorra, es la última que me queda-, me extrañó mucho porque no veía la dichosa mazamorra.
-la tengo en mi bolso, es que ahora esta prohibido vender acá en el centro-.
Muy al estilo del peruano ingenioso, los ambulantes de nuestra cuidad ven la manera para poder vender sus productos sin ser acosados por los municipales, que parecen perros guardianes, los ambulantes tienen coches con ruedas que les permite trasladar su mercancía fácilmente, otros más solapa lo esconden en cajas o bolsos.
–nos han quitado nuestro sustento para sobrevivir, no podemos trabajar tranquilos-. Me advierte la señora, quien es el único apoyo de su hogar.

Nuestro centro histórico fue un lugar urbano tradicional, el cual se perdió hacia ya muchas lunas, se ha convertido en un espacio de trabajo, en espacio para el espectáculo ambulatorio y de portadas fotográficas.
Y nuestro gran monumento, que recuerda la memoria de los primeros peruanos que decidieron que su tierra ya estaba lista para caminar sin la opresión española, no se queda atrás, los hongos lo han invadido, como una madera a la que millones de termitas la convierten en polvo. Según los resultados de las investigaciones del biólogo Carlos Alfredo Bocanegra García lo que está pasando con el monumento de la plaza principal de Trujillo es que la gran mole de piedra ha comenzado a inclinarse lentamente debido al aumento de la napa freática debajo del monumento, las continuas lloviznas y la contaminación ambiental han hecho que los hongos que afectaban las piedras se multipliquen de manera exponencial y causen graves problemas que deben ser atendidos pronto, antes de que la libertad termine por caer ante sus silenciosos enemigos. Por si fuera poco, los declives del monumento lo utilizan los niños como un lugar de esparcimiento, para jugar sin el mayor respeto alguno.
Es todo lo que ha quedado de nuestro centro histórico, convertido en una pequeña selva, donde se lucha como fieras para sobrevivir, donde se alzan voces de protestas sin ser escuchadas, encadenados exigiendo justicia a la injusticia, los cláxones y humos vehiculares que nos aturden y asfixian y en la que prima la ley del más fuerte. Con ilustres autoridades que ven todo menos lo que está frente a sus ojos.

El gran reloj de la catedral marcaba las 7 de noche, era hora de partir tenia que apresúrame para coger el micro, me marche con una gran desilusión, que tan solo basta unos segundos, minutos para darte cuenta de la cruda realidad que encierra nuestro centro histórico, pues es la primera vez que he ‘visto’ como es la Plaza Mayor fuera de sus hermosas plantas, turistas y históricas casonas que la rodean.

Mi vida en la ciudad….


Si bien es cierto la población interna del Perú se encuentra distribuida irregularmente; se aprecia una gran concentración poblacional en las zonas urbanas, principalmente en la costa, y en algunas localidades de la sierra; y una despoblación en las zonas rurales, tanto de la costa, sierra y selva. Así se tiene que el 52% de la población vive en la costa, el 35% en la sierra y el 13% en la selva. Siendo cuatro las ciudades más pobladas entre ellas está Trujillo.

Son las 8am, acabó mi turno en el restaurante “el Romano”. Estoy bastante cansado y es probable que duerma en el incómodo sofá. La gente en Trujillo despierta temprano para realizar sus labores. Las calles están llenas de gente, las tiendas se abren, y el transito vehicular es caótico, hay “carritos” sangucheros de S/. 1.00 y avena de 0.50 céntimos. Un batallón de personas en traje sastre, con celular en una mano y un maletín en la otra, atropellan todo lo que encuentran a su paso. Camino hacia el paradero de microbuses puta mare los malditos micros están llenos y ahora tengo que caminar unas cinco cuadras antes del paradero ¡haber si encuentro alguno!
Cuando recién llegué a Trujillo no me gustaba viajar en los microbuses porque la gente se aglomeraba y querían llegar primeros a sus centros de labores o a sus casas, por eso viajaba en colectivos aunque el pasaje costaba unos céntimos más, pero era más cómodo para mí.

Ahora la situación es distinta, me aumentaron el sueldo y mi viaje a casa es más placentero, poco a poco ahorré dinero para estudiar la carrera que siempre he soñado “Odontología”, pues me gusta ayudar a curar a la gente que lo necesita.

Trujillo eres hermosa y a la vez fea, eres un monstruo que me recibe bien, me seduce para luego abofetearme, pero en el fondo se que eres el lugar que me brindará la oportunidad de superarme.

Conocí la avenida España, calle más transitada de la ciudad, me dirijo a la casa donde alquilo un cuarto, mi barrio, aunque luce bien está infestada de delincuentes. A este barrio solo entran los bravos, hay una lucha contínua entre pandilleros o es que haya visto grandes cosas pero estos portan pistolas, debe ser por algo.

Mi habitación lo comparto con mi paisano Lucho que como yo tiene muchas aspiraciones. Nuestra habitación es de una sola pieza, no hay muchas comodidades, tenemos que ahorrar para nuestros estudios, ese es nuestro sueño y es por ello que dejamos nuestra tierra para superarnos.

Al día siguiente era lo mismo la bulla de los autos tocando sus bocinas para llegar a sus centros de labores y yo preocupado a seguir trabajando para ganarme el pan de cada día, aunque es muy difícil cuando estas lejos de casa, tu familia y tus amigos pero el único camino que nos queda a los emigrantes es luchar para salir adelante y ser un gran profesional.

Son muchas las veces que por la radio escucho canciones que me hacen recordar a mi querido Pataz, canciones que me hacen querer regresar a mi pueblo. El sol comienza a quemar y entra por la ventana. El cuarto esta demasiado caliente para dormir. Hay cucarachas en el suelo. Intento comer un pan y un plátano, me siento muy triste. Ya no importa las cucarachas, ya no las veo. El sol me cae en la cara, estoy sudando como mierda. Una lagrima me cae, no se bien por qué. Escucho a Lucho roncar, sus ronquidos suenan como un carro viejo. Tengo un gran presentimiento, no sé que me pasa será porque extraño mi pueblo o ¿mi familia?, este no es mi mundo pero tratare de acostumbrarme a esta situación ya que en un futuro alcanzare mi sueño de ser lo que siempre aspire un profesional de éxito.

Toda esa pasión que sentía de ser un gran profesional en el futuro, se convirtió en una tragedia, pues al día siguiente los sueños de Pepe se frustraron. Murió por la irresponsabilidad de u chofer ebrio que sin darse cuenta acabó con la vida de este pobre y vivaz joven. Pepe fue recordado como un buen amigo y compañero de trabajo, a pesar del poco tiempo que llevaba en Trujillo, sin embargo el caso de Pepe es un claro ejemplo de las oportunidades que les son negadas a los “provincianos” más necesitados de las zonas mas alejadas que migran de su tierra para forjar un porvenir y poder brindarle su familia una mejor calidad de vida.

Por: Guisela Sandoval
Liza Santiago

¿YA SE FUERON LOS CHICOS MALOS?


-Promete que todo estará bien- promete mamá, promete.

Se aferra con sus manitos frágiles, con las uñas gastadas después de ser consumidas por sus dientes, tiene miedo pero no entiende, no comprende su miedo, sólo sabe que algo malo está pasando.

Quiero seguir recordando, pero sacudo la cabeza rechazando la idea, quiero recordar pero duele el recuerdo; y para qué recordar, para satisfacer la curiosidad de los que me escuchan o simplemente para buscar ese dolor masoquista que a todos alguna vez nos invade.

Son las seis y media de la tarde y el pueblo parece estar en calma, como siempre aquí no hay más que niños jugando antes de que la noche llegue, la noche, la noche para ellos no importa, nadie allí podría hacerles daño, su inocencia es desbordante y juegan sin cesar. Casi siempre es previsible una noche con estrellas, con la luna inmensa sobre las cabezas soleadas después de mucho trabajo; o simplemente es triste, negrísima y misteriosa; los grillos nos acompañan como si fuera una música de fondo, nadie les teme, a nadie les molesta, son sencillamente parte de la noche.

Allí la cena está lista antes de la siete de la noche. Pero esta noche debería ser especial, es navidad. Se respira frescura y tranquilidad, pero hay desánimo también. La luna hoy no coquetea con nadie, está tímida y cubre de nostalgia. Sin duda los niños jamás pensarían en Papá Noel, no tendría por dónde entrar, no hay casas cubiertas de luces coloridas, no hay nieve – ni pensarlo – Tampoco esperan juguetes, casi nunca reciben uno; no hay forma de concebir un alegórico árbol de navidad con el tapete redondo en el piso y rodeado de regalos. Es noche buena, pero parece un día más.

Pero mi madre; mi madre siempre hará la noche especial. Y mi padre aquel día tiene una aflicción, el corazón se le reduce imparablemente, lo comenta con nosotros para reducir su preocupación; yo le abrazo y me siento segura, protegida. Me encantaban los brazos de mi padre, me hacían soñar momentos sin peligros.

Al otro lado del pueblo, en la ciudad, nadie parece tranquilo, las mujeres han previsto todo para la noche buena, el toque de queda empieza a las 6. 00 p.m., pero intentan reunir a la familiar una vez al año. Mucho se han ido de la ciudad y sólo en aquellas fechas regresan llenos de novedades.

Los policías lucen tranquilos, despreocupados, un grupo tendrá guardia esta noche, el deber es así, no entiende de fechas especiales, feriados, fines de semana, el deber hay que cumplirlo. Desde luego para ellos no es un castigo, supongo que aman su trabajo. El tío menor, el tío querido estará de guardia, noche buena la pasará en la comisaría, pero al término la noche estará nuevamente en casa, nunca se perdía el banquete de la abuela y las hermanas.

No hay más que ocho en la Comisaría, en la PIP…no lo sé, pero es más que seguro que no hay un pelotón. Juegan, ríen, bromean bruscamente, como todos los varones. Dejaron un beso para unas horas a su familia, pues la guardia terminará a las siete de la mañana del 25 de diciembre de 1990; y entonces estarán en casa, y preguntarían que hay de comer.

Han pasado casi quince años. Pese a recordarlo, escucho el relato atentamente. Mi mirada se pierde en un punto fijo. Por mi mente pasan escenas de aquel año como si fuera un álbum de fotos que nadie quiere abrir y ojear sus páginas. Percibo el miedo y confusión de aquella vez. Pero comprendo y siento nuevamente la aflicción padre aquel día.

1991 no era un año que sugería tranquilidad, pocas veces se conservaba la calma. Los sobresaltos de las mujeres no se hacían esperar; siempre había un hijo reclutado en quien pensar, un esposo, un padre, hermano, tío miembro de la policía, del ejército, ellos eran dueños de las oraciones y preocupaciones de la familia.

A un año de estrenarse presidente oriental, las políticas de Estado y sus novedades intentaban calmar los aberrantes sucesos en la costa, sierra y selva. Pero nada servía entonces; y para amedrentar el dolor, que llegaría tarde o temprano, sólo había que hacerse la idea para no sufrir mucho, para no querer morir junto con los muertos o para no quedar muertos en vida al no superar una pérdida.
Son ya las siete de la noche. Sin pudor mi padre sale de la casa con una toalla envuelta en la cintura. Camina por la vereda, sus pasos son largos y sigilosos. Cree escuchar algo. Voy de tras suyo con mucha curiosidad, quiero saber que le sucede. Su mirada penetrante se pierde en el horizonte. Me acerco más y tiernamente le abrazo por la espalda, me paro junto a él y miro hacia donde esta la ciudad, no entiendo lo que veo, pero mis ojos se llenan de lágrimas inmediatamente. Mi padre nervioso e incrédulo balbucea y sólo deja a entenderse: “mi hermano, mataron a mi hermano”.

Y es que frente a nuestros ojos la ciudad ardía ferozmente, Juanjuí se consume en llamas y nos separaba casi una hora y media de distancia, pero era como si lo tuviéramos a unos metros de nosotros.

Eran las siete de la noche y los policías en todos sus puestos no sospechaban lo que iba a pasar. Pero pasó y lo vivían en carne propia, como una película de horror. Hombres encapuchados, armados literalmente hasta los dientes, los tomaron por sorpresa; era un enfrentamiento desleal y cobarde, pero qué sabrían los del grupo emerretista de lealtad, de justicia, del respeto por la vida. Allí estaban, policías y miembros del MRTA enfrentándose a muerte en plena ciudad. La pequeña plaza de armas se iba llenando de humo, de tierra y de hombre muertos. Ningún civil quedaba por ahí, los pocos que habían yacían en el suelo, muertos o heridos tratando de salvar sus vidas.

Disparaban a quemarropa sin piedad, destruyendo todo lo que encontraron a su paso. En una esquina de la plaza emergía el Banco Continental, de quien sólo quedó paredes destruidas, que sólo dieciséis años después pudo levantarse nuevamente. El enfrentamiento se expandió por casi todos los casas del centro, oficinas, iglesia, hoteles fueron también impactadas por los granadas y balas que traían para traicionar a su pueblo, a sus hermanos, a sus amigos. Algunos policías se arrastraban a la iglesia para esconderse al verse perdidos por la diferencia de armas y de hombres. Uno de ellos, años después contaría que se salvó porque se escondió de tras del cuadro de la Virgen de la Mercedes, patrona de la ciudad; abrazó el cuadro y como un niño se aferró a él mientras los chicos malos le perdían de vista pensando que le dieron el tiro de gracia.

La razón de la lágrimas de mi padre todavía estaba en pie, mi tío se resistía a morir, junto a sus compañeros hacían lo que podían para mantenerse vivos, se encontró cara a cara con la muerte, y después de casi 8 horas de enfrentamiento ya ni siquiera imaginaba de dónde venían las balas, desarmado, derrotado, casi muerto por las seis balazos que recibió a sangre fría por sus agresores, tendido en el piso, confundido en un charco de sangre, lloró por sus hijos, por sus pequeños que no vería crecer, por su esposa, por su madre, por su padre, por todos quienes le aguardaban a que la noche terminara para que regrese a casa y celebrar la navidad. Sus ojos estaban perdidos y ya su rostro no tenía forma, no era reconocible, allí estaba él, hecho nada, en el piso, inútil, esperando un último disparo para terminar su agonía. Su cuerpo ya no respondía, era como si hubiera renunciado a la vida para que acabar la pesadilla.

Las balas y granadas toda la noche, sin cesar, sin piedad, decían luchar por una vida mejor para todos, pero en realidad nadie les había pedido eso, nadie les pidió dejar como animales tendidos en las calles de la ciudad a todos esos hombres. Y todos allí también sabían que vivían con los enemigo de vecinos, de primos, de cuñados. Cuando amanecía y los hombres de aquel grupo de horror de cobardía terminaban de matar a los que quedaban vivos, las moto taxis, entrenadas para ese momento, salían de casa para recoger terroristas heridos y llevarlos a guaridas, irónica conocidas por todos, pues eran como dije antes, la casa del vecino, del primo o del cuñado. Allí les darían las atenciones respectivas para luego escapar, como se encontraran a la selva y ahí recuperarse de las heridas, si es que podían hacerlo.

Con paso firme y seguro de lo que buscaba un terrorista se acercó al cuerpo del tío policía que sufría por morir, lo pateó como a un saco de basura, le volvió a patear, alistó su arma, seguro de lo que quería hacer le apuntó en la cabeza; y como una escena de película otro de ellos se le acercó y pidió que lo dejara para él -“de ese me encargo yo, tengo un asunto pendiente con este perro”- y así fue, el hombre que lo pateaba y que alistaba su arma para liquidarlo de una vez por todas, le concedió el “honor” y accedió a la petición del camarada, quien se sentó para limpiarle el rostro al tío, y muy bajito le dijo – me debes la vida amigo- palabras que doy por hecho que el tío jamás olvidará, y jamás lo olvidaría también porque se trataba de un amigo suyo, de una compañero del colegio, de un compañero de travesuras de la adolescencia que había tomado un camino equivocado. Se sacó el pasamotañas y se lo puso al tío, llamó a uno de los taxistas que estaba por ahí cerca y le dio órdenes de llevarlo por la ruta de la guarida de los camaradas, pero que luego tomara un desvío hacia el hospital. El tío ahora tiene 44 años y tres cicatrices gigantescas en la espalda y pecho, como si se tratara de un cierre.

Mi padre caminaba como un ratón encerrado, corrió hasta la orilla del río y observaba impotente como la ciudad se consumía en llamas, mamá y yo llorábamos sin cesar, no podía creer lo que veía, sentí que también iba a morir como los que se encontraban al otro lado del río, en la ciudad.

En casa nos confundimos con un abrazo y lloramos hasta quedarnos dormidos y esperar a que amanezca para ir por la familia y para ver si alguien seguía vivo aún.

Desde entonces he muerto muchas veces por el dolor y la ira, he vomitado bilis de decepción, de rabia, son numerosas las veces que me he quedado inválida como si recibiera un balazo en la espalda; era el principio del fin, y desde luego no era la primera ni la última vez. La injusticia, el dolor, el maltrato también matan; matan sueños, alegrías, ilusiones. Desde aquel momento todavía cojo la mano de mi madre y le hago prometer que todo estará bien. Las balas han cesado desde hace mucho, pero hay heridas que no sanarán jamás, y entonces digo una y otra vez: “promete que todo estará bien, promete mamá, promete”.

EN LA LINEA DEL FUEGO

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En un ambiente de total tranquilidad, clima frío y sin tema alguno para conversar; observamos a lo lejos una inmensa humareda

-¿Qué será? nos preguntamos.

Al principio no le tomamos mucha importancia, suponiendo que se trataba de algún individuo irresponsable que quemaba su basura en la vía publica, pero cuando fuimos envueltos por esa gran humareda, nos dejamos llevar por nuestra curiosidad.

Guiados por nuestro espíritu periodista avanzamos rápidamente para ver que estaba sucediendo.

- ¿Se estará incendiando una casa? Nos volvimos a interrogar

Pero al llegar ¡Ho sorpresa! un ómnibus de la empresa de transportes LINEA era el que se encontraba ardiendo en llamas.

Afortunadamente el bus se encontraba vacío pero, a su alrededor miles de peatones inconscientes dejaron sus labores arriesgando sus vidas tan sólo por zacear su curiosidad.

El moderno bus cubría las rutas norte y sur del país. Sin embargo, la empresa Línea dijo que se trataba de un vehículo fuera de circulación.

Contagiados por el ambiente de tensión y sensacionalismo, empezamos a tomar fotos con las cámaras de nuestros móviles.

Mientras presenciábamos muy atentos lo que estaba sucediendo, se escuchó a lo lejos el sonido de las sirenas de los bomberos. Esto logró tranquilizar a muchos de nosotros, en especial a los trabajadores de la empresa LINEA, puesto que las llamas avanzaban cada vez más.

Esperábamos una buena acción por parte de los bomberos, pero lamentablemente sólo desempeñaron el rol de unos espectadores más, ya que carentes de equipo apropiado no pudieron controlar el fuego, provocando el rechazo y burla de la gente, que por medio de “pifias” hicieron notar su insatisfacción.

Minutos después llegaron al lugar diferentes periodistas y reporteros de los medios locales, quienes muy profesionalmente cubrieron la noticia. El conductor del ómnibus, quien se encontraba asustado y con las manos temblorosas, contó que fue un olor a quemado que lo alertó e hizo que se desplazará hacia el origen del problema. En el momento en el que se percató del fuego en el motor; como este recién se iniciaba, trató de apagarlo con un extintor pero, no pudo controlarlo y el fuego empezó a ganar terreno, apoderándose del bus y consumiendo casi la totalidad de su estructura.

Los momentos de tensión aumentaron cuando se escucharon fuertes detonaciones que salieron del interior del vehículo envuelto por las llamas. La segunda escuadrilla de bomberos, llegó hasta el lugar de los hechos y lograron apaciguar las llamas.

Cuando pensamos que ya todo había pasado, descubrimos que el fuego se había apoderado de la parte interior del bus, entonces el miedo creció cada vez más y se empezó a murmurar que en cualquier momento se produciría una explosión. Felizmente el susto no pasó a mayores y nuestros hombres de rojo, luego de una hora pudieron extinguir el fuego en su totalidad. Al punto llegó la tercera cuadrilla de bomberos y lograron disolver el humo que aún permanecía en la escena. El fuego, dejó al bus interprovincial completamente calcinado. Sin duda alguna la falta de un adecuado equipamiento es la principal deficiencia del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, pues muchos de sus equipos tienen más de 20 años de antigüedad.

Posteriormente, el ómnibus fue llevado por una grúa con destino al depósito, los bomberos por su parte aturdidos y con mucha vergüenza del pobre implemento que poseen, se retiraron junto con los exhaustos y muy satisfechos periodistas, tras la buena cobertura de su noticia.

El tránsito volvió a la normalidad, nosotros aún asustados y nerviosos continuamos nuestro camino con la habitualidad de siempre.

Creado por:

· LIZARRAGA RIVERA ERICKA

· REYES RIOS GALOIS

LOS PEQUEÑOS TRABAJADORES DE LA “LA CIUDAD DE LOS MUERTOS”

http://www.humania.tv
Los cementerios siempre han significado para los niños un lugar escalofriante, pero para Pablito es su centro de trabajo. A su muy temprana edad, aprendió a ganarse el pan de cada día con esfuerzo y sacrificio, es por eso que cada mañana con balde y franela en mano se dirige a la “ciudad de los muertos” en busca de unas cuantas monedas para subsistir en esta vida cruel e injusta.
- Señorita ¿le pongo su ramito? Me dijo
Su tierna mirada y su sonrisa tímida hicieron que yo no me pudiera negar a tal pedido. Así como Pablito son muchos los niños que están a la espera de las personas que acuden a visitar a sus familiares y amigos para ofrecerles sus servicios.
- ¿Dónde queda?
- Es en el pabellón Juan pablo II , pero no sé donde exactamente
- Ah está por allá
Estos niños aparte de poner agua y flores en los nichos sirven como guía para los que no conocemos muy bien el cementerio por dentro.

“Trabajo limpiando los nichos desde hace cuatro años. En mi familia somos ocho. Cada día gano entre 5 y 10 soles. Con ese dinero ayudo a mis padres. Estudio en el colegio san marcos (en el turno de la noche) estoy en cuarto grado de primaria". Así me contó mientras hallábamos el nicho de mi abuelo. La pobreza ha obligado a Pablito, como muchos otros niños, a cambiar los carritos de juguete por herramientas de trabajo como baldes de agua y franelas para ayudar a mantener a su familia.

Luego de tanto caminar encontramos el nicho.
- Es el de arriba, el 806 ¿podrás?
- Si claro , voy a treparme
No pude dejar de mostrarle mi preocupación, si se llegara a caer, pero muy seguro de si, empezó a trepar nicho por nicho hasta llegar al lugar indicado. Ya arriba limpió todo el polvo con su franela y puso el ramito de flores en una botella descartable que se había encontrado en el camino, para posteriormente ubicarlo correctamente. Culminado el trabajo, bajó rápidamente. Yo no lograba entender aún cómo un niño de apenas 10 años podía hacer tal maniobra.
Son muchos los peligros por los que tiene que pasar estos pequeños, pues arriesgan su vida, al subir (algunos agenciados de una escalera) hasta más de cinco metros de altura sin protección alguna. A diferencia de otros trabajadores, estos niños no reciben ningún tipo de seguro que vele por su bienestar y la de su familia.
Misión cumplida me dijo, esperando con ansias su recompensa, le pregunté cuanto era el pago por sus servicios y con voz dijo: es voluntario. A pesar del gran trabajo que estos niños realizan, son muy mal pagados ya que solo reciben propinas y no un salario determinado.
Saque de mi bolsillo dos soles y le puse entre sus pequeñas y sucias manos, muy sonriente se retiro de prisa en busca de otro cliente.
El cementerio de Miraflores es un lugar donde aproximadamente trabajan unos 200 niños, niñas y adolescentes que comprenden de seis a 18 años de edad. Provienen de familias de pocos recursos económicos que viven generalmente en zonas como la Esperanza, Florencia de Mora, El Porvenir y Alto Trujillo. En consecuencia estos niños se ven en la necesidad de salir a trabajar para ayudar a sus familias, y en algunos casos mantenerlas. Sin embargo, están expuestos a todo tipo de peligros como la discriminación, violencia, explotación, abusos sexuales y accidentes, entre otros. El cementerio Miraflores tiene muchos de estos peligros y es de considerar la cantidad de niños, niñas y adolescentes que trabajan en él. La municipalidad ha hecho muchas acciones para contrarrestar este problema pero, no es suficiente. Estos niños necesitan trabajar, protejámoslos y no rompamos sus ilusiones haciéndolos caer en la delincuencia por falta de oportunidades.

“Una Historia de Terror en Barrios Altos”

www.aprodeh.org.pe/agendha/marzo/colina.htm

DIECIOCHO AÑOS. La sangre de las victimas de la terrible matanza en barrios altos continuan clamando justicia


Un 03 de noviembre de 1991, 6 a 10 individuos fuertemente armados con pistolas ametralladoras y con los rostros cubiertos con pasamontañas asesinaron cobardemente a balazos a 15 personas, entre ellas un niño de 8 años. 4 personas quedaron gravemente heridas, pero lograron sobrevivir al crimen.

Ya han pasado dieciocho años desde aquella tragedia que conmocionó no sólo al pueblo peruano sino al mundo entero. Dieciocho años de la época de terror donde un todopoderoso hacía y deshacía a sus anchas, en un país que derramaba lágrimas de sangre ante un mar de victimas, cuyas memorias siguen esperando pacientemente un rayo de justicia frente a tanta crueldad. Hoy los testigos y familiares miran detrás de un cristal con ojos desgarradores a ese hombre que hoy dice quería salvar al país del terrorismo y declara: “¡Soy inocente!”.

Nos interesó conocer lo que realmente ocurrió aquel fatídico día, cuando entonces tan sólo teníamos unos cinco años y la inocencia no nos permitía ver más allá de los juegos y nuestras fantasías.
Los vecinos de la Quinta del jirón Huanta 840, Barrios Altos, decidieron unir fuerzas; entusiasmados esperaban recolectar fondos para reparar el desagüe del lugar y para eso vendieron las tarjetas respectivas…GRAN POLLADA BAILABLE, decía, una de las tantas tarjetas que llegó a manos de Natividad Condorcahuana. Ella vivía en el distrito de Villa El Salvador, trabajaba como vendedora ambulante de yerbas medicinales y fue invitada por su cuñado a esta actividad sin presagiar lo que sucedería; y la llevaría a vivir momentos de terror que quedarían por siempre grabados en su memoria.
Dentro del local, “Nadie bailaba, solamente tomaban licor y conversaban”, dijo Condorcahuana. Esta se topó primero con su cuñado, quien la invitó a brindar con un vaso de cerveza. De pronto, vió caer a su esposo al suelo y pensó que se estaba peleando con algún invitado. Se acercó y lo ayudó a sentarse en una silla. Pero, tenía la cabeza rota y estaba sangrando. En ese momento se percató que había ingresado un grupo de gente extraña.

Afuera todo parecía tranquilo, de repente una voz dió luz verde. "Se da la orden y bajan los agentes, en el callejón me pongo mi pasamontañas y cojo mi arma, entro por la mano izquierda, nos distribuimos en forma de L para controlar toda la habitación”, refiere el Suboficial Técnico 1º Ep, Fernando Lecca Esquen.


Un profundo silencio se apoderó de aquel lugar. Uno de los militares les advirtió que era un operativo de rutina y que no les iba a pasar nada si obedecían las órdenes. Esto provocó que varios de los vecinos empezaran a protestar, de repente… todo comenzó.

- ¡Agáchense carajo! ¡Terroristas de mierda, ahora van a ver!, ¡todos al suelo!- gritó un oficial enfurecido

-¿Qué pasa jefe?, dijo Manuel Isaías Ríos Pérez, líder del callejón, quien salió al encuentro de tal grupo, pero una ráfaga de municiones lo impactó.

Eran unas diez personas, dos de ellas con el rostro cubierto, algunos vestían abrigos largos y otros, ropa militar. -Recordó Natividad.
Habían llegado en dos camionetas con circulina, un Cherokee negro y una Mitsubishi azul. Se estacionaron en la puerta de la vieja Quinta y en medio del bullicio y la algarabía nadie se percató de su inesperada llegada.
En medio de los disparos, Natividad recibió una bala en la sien y varios impactos le destrozaron el muslo derecho, mientras caía inconciente escuchó la voz desesperada de un niño:


- ¡No maten a mi papi!- sollozó, el pequeño Javier Ríos Rojas.

- Por favor, déjenlo ir, es un niñito- suplicó el padre ahogándose en llanto.
Los asesinos eran más feroces que las bestias. No escuchaban los ruegos de nadie y apretaron el gatillo. El pequeño recibió once impactos y cayó junto a su padre en un último abrazo hacia la eternidad.

Los gritos desesperados de la gente hicieron que los vecinos se asomaran por los balcones del segundo piso de aquella vieja quinta, pero los torbellinos de balas los hicieron huir en busca de protección. El infierno se había desatado en Barrios Altos, a cargo de los sanguinarios verdugos reconocidos después como el Grupo Colina.
Este grupo actuó con ensañamiento y pasmosa sangre fría, “Los asesinos se acercaron a las víctimas para saber si alguien quedaba con vida, subieron a los cuerpos, saltaron sobre ellos, los chancaron con golpes de culata en las cabezas y el tórax. Al ver que no reaccionaban, seguros de que ya no quedaba nadie con vida, se marcharon satisfechos”, relata el periodista Efraín Rúa en su libro “El crimen de La Cantuta”.

Se va a realizar un pollada- parece que son de esos malditos pendejos terroristas; tengo una tarjeta, comandante- dijo Nicolás Hermoza Ríos, ex jefe de las FFAA y del Ejército

Muy bien voy haber a los superiores si nos dan permiso para intervenir, respondía Martín Rivas, quien fue a ver al asesor del todopoderoso. Quien dicto su sentencia: “sácales la mierda" y extermínalos.

Rivas quien lideraba este grupo sanguinario cuya ferocidad iría en aumento conforme se desarrollaban los operativos secretos, se dirigió a la playa La Tiza para entrenar y preparar el operativo. Ensayaron 8 días, luego escogió el equipo de asalto de diez o doce agentes. “Los agentes de contención y seguridad salieron temprano. A mí me dieron la misión de controlar a los asistentes a la pollada. Salimos de la playa en dos camionetas. Cuando ingresamos en el jirón Huanta por el ruido y porque estaban tomaditos nadie me hacía caso", así que mi presencia y la del agente Abadía quien daría la luz verde para el operativo, era desapercibida. Recordaba Héctor Gamarra Mamani, ex suboficial de tercera y miembro del Grupo Colina.

-Los agentes seguíamos esperando en las dos camionetas. Abadía salio y volvió a entrar a la reunión. Retorna otra vez y le dice a Rivas, ¡Este es el momento para ingresar. – comandante!

-Espera un momento – tengo que esperar una llamada de mis superiores, responde. En instante recibe una llamada al celular, levanta la mirada y dice: ¡hay luz verde, vamos a entrar!

Los agentes ingresaron a la Quinta; en la puerta había un niño que preguntó:

- ¿Quiénes son?

- Los de la orquesta- dijeron los agentes. El niño ingresó detrás de nosotros, recordó el ex suboficial.
Sólo íbamos a capturar a los posibles terroristas, pero se nos dio la orden de exterminarlos, y teníamos que cumplir. Todo sucedió muy rápido, estuvimos ahí unos cuatro o cinco minutos, luego salimos; pero Wilmer Yarlequé (otro agente), se estaba demorando y entré a ver qué pasaba. Lo encontré rematando a las víctimas y en ese momento mató al niño cuando intentó proteger a su padre.
La “pollada” para el destacamento Colina se trataba de una reunión de mandos senderistas para captar fondos, algo que nunca pudieron probar. Esa noche murieron 15 personas y 4 sobrevivieron, En la escena del crimen se encontraron 111 cartuchos y 33 proyectiles del mismo calibre con que los victimarios arremetieron a sus pobres victimas, un hecho repudiable que aun sigue causando estupor. Un hecho que no debe, ni puede volver a suceder.
Las victimas fueron llevadas al hospital de emergencia, entre ellas la señora Condorcahuana y su esposo fueron trasladados al hospital 2 de Mayo. La señora fue interrogada por la policía y se estableció que ni ella ni su marido eran terroristas, no ha podido volver a trabajar y su vida cambió radicalmente, pues sufre de una lesión permanente en la rodilla por lo que camina con dificultad. Hasta el momento no ha recibido ningún apoyo del Estado.
Ahora el ex mandatario quien financió y apoyó a este escuadrón de la muerte, embriagado de poder y sangre, deberá responder en audiencia pública sobre este y otros hechos de barbarie, frente a su ex asesor, Vladimiro Montesinos, quien dice que sólo obedecía órdenes del dictador. Esta es la historia que ha dejado y deja una herida que sigue abierta, por que la sangre derramada inocentemente sigue clamando justicia.



Por:


- Alexandra Alvitez León
- Carolina Moreno Plasencia
- Karen Solís Julca



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