Redacción Conjunta:
Antonio Muñoz Vásquez
Cynthia Saavedra Saona
La idea de un desfile escolar de tipo militar, como una manera de celebrar nuestra independencia, nace en la época de los gobiernos militares del siglo pasado. Era precisamente mediante esos desfiles, que se buscaba exaltar el amor por la patria. El tiempo ha demostrado que los desfiles tradicionales (de corte militar y de paso marcial) no han servido para nada.
A muchos padres de familia les gustan los desfiles, muchos niños, mueren por ver pasar a la escolta o por escuchar a la banda, no importa que esta sea grande o pequeña. Sin duda, una actividad que sintoniza mucho con el sentir popular. Pensar que los desfiles equivalen a Amor Patrio, es un mito, una creencia falsa que no se puede suprimir por ley o decreto. ¿El que alza más la pierna, quiere más al Perú?
Pensar que un desfile escolar inculca valores es muy relativo, participar en ellos no es garantía de civismo ni patriotismo. Muchos de nuestros congresistas, malos peruanos, han marchado muchas veces durante sus vidas escolares. ¿Eso les ha producido actitudes patrióticas? No se trata de un desprecio por lo militar, de una fobia por lo castrense, o un simple afán de dar la contra. Respeto mucho a las personas que han elegido como profesión ser parte de las Fuerzas Armadas. Pero ¿Un desfile escolar de tipo militar es la única y la mejor manera de expresar la emoción patriótica por la Independencia del Perú? No lo creo.
Hay otras formas de honrar al Perú, fomentar la identidad con nuestra localidad, organizar paneles de discusión sobre las páginas de nuestra historia, investigaciones, debates, pasacalles, paseos turísticos, a partir de los cuales los alumnos formen su propio material audiovisual; en fin, tantas formas que no tienen que ver con los desfiles, los mismos que nada dejan a los estudiantes.
En esto, mucho tienen que ver las escuelas, colegios y demás instituciones como los municipios. Según el Ministerio de Educación, los desfiles escolares son voluntarios y sin perfil militar, además de estar prohibida la pérdida de horas de clase en la preparación para eventos de esta naturaleza. En la práctica, esto no se cumple, y vemos diariamente a las Instituciones Educativas convertidas en pequeños cuarteles. E instituciones descentralizadas del Estado, cuyo principal número en la celebración de su aniversario es, precisamente, un desfile escolar de tipo militar.
Los colegios deben formar ciudadanos críticos, capaces de vivir en democracia, de expresar sus emociones y afectos de manera libre. Los maestros, antes de ser oficiales, preocupémonos en educar hacia la libertad de pensamiento y la confrontación de ideas. Debemos dejar de lado la rigidez y la marcialidad que inevitablemente nos impone un desfile militar, y abrir el paso a la alegría, frescura e informalidad de una juventud que debe ser motivada a expresar su amor por la patria a través de la recreación y la cultura.



1 comentarios:
es verdad eso lo k dice . diganme si ese colegio es la edelmira del pando.
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